Tanto el gambón como el langostino son un entrante ideal para cualquier celebración con la familia o amigos, muy valorado y utilizado en las próximas fechas navideñas. También como ingrediente en múltiples recetas. En ambos casos nos encontramos ante decápodos, es decir, crustáceos con 10 patas, como también pueden ser las langostas o incluso los cangrejos o centollos. Además su apariencia física es bastante semejante, lo que en ocasiones hace que sea difícil distinguirlos.
Gambones y langostinos cuentan con un alto valor nutritivo y bajo contenido graso, por lo que son un alimento ideal. En general son aptos para todas las dietas, con alguna excepción (por ejemplo personas con alto ácido úrico).
¿Conoces en qué se diferencian? Seguro que te has hecho esta pregunta mil veces. A continuación te damos algunos tips para poder diferenciarlos.
¿Qué tienen en común el gambón y el langostino?
Aunque existen diferencias entre el gambón y el langostino, ambos mariscos comparten muchas características. Los dos pertenecen al grupo de los crustáceos decápodos, es decir, animales marinos que cuentan con diez patas, al igual que otros mariscos como la langosta, el centollo o el bogavante.
Tanto el gambón como el langostino presentan un cuerpo alargado cubierto por un caparazón, antenas largas y una carne muy apreciada en gastronomía. Además, son productos muy versátiles que pueden prepararse de múltiples formas: cocidos, a la plancha, al horno, en arroces, fideuás o como parte de diferentes recetas de marisco.
Otra característica común es que ambos destacan por su valor nutricional. Son alimentos ricos en proteínas de alta calidad, bajos en grasas y aportan minerales como fósforo, magnesio, yodo o selenio, además de vitaminas del grupo B.
Sin embargo, aunque puedan parecer similares a simple vista, existen diferencias importantes relacionadas con su tamaño, sabor, textura y forma de preparación.
Aspecto físico del gambón y el langostino
Tamaño
El tamaño es quizá el rasgo que más diferencia al gambón del langostino. El gambón es más grande, rondando los 20 cm de media, pero puede llegar hasta los 30 cm. El langostino por su parte, tiene un tamaño medio más pequeño: de 12 cm.
Color
Respecto al color, existen ligeras diferencias que nos pueden ayudar a distinguir entre uno u otro. En concreto, los langostinos tienden a ser más rosáceos, o incluso de color marrón, mientras que los gambones presentan colores más rojos o anaranjados. El langostino en crudo tiene unas tonalidades más pálidas, aunque también dependerá de la procedencia del mismo.

Forma
La morfología del cuerpo también es algo diferente. Los gambones tienen la cabeza más grande y alargada con unos ojos más marcados. En cambio, la cabeza de los langostinos es más corta.
En lo que respecta a las patas, como decíamos anteriormente ambos tienen 10 pero se diferencia en sus pinzas delanteras. Los gambones tienen pinzas más grandes, y en dos pares de patas. Los langostinos por su parte, tienen pinzas en tres de los pares de patas.
La piel también es algo distinta en ambos casos: en el caso del gambón es más fina.
Diferencias nutricionales entre el gambón y el langostino
A nivel nutricional, tanto gambones como langostinos aportan hierro, magnesio, fósforo. Con respecto a las vitaminas, en ambos casos, son una fuente de la vitamina B12.
Por otro lado, hay que destacar que, aunque el marisco tiene colesterol (en el caso de los langostinos en mayor proporción) aporta ácidos grasos omega 3. Tienen un efecto cardioprotector y por tanto contrarresta su efecto negativo. No obstante hay que moderar su consumo, pero como suelen ser consumidos en ocasiones especiales, no es algo que deba preocuparnos.
Diferencias en cuanto al sabor
Hasta ahora hemos dado ciertas pistas para distinguirlos por su apariencia, y valor nutricional pero lo que realmente diferencia a ambas especies de marisco es el sabor. En el caso del gambón, y de ahí su nombre, el sabor es más similar al de la gamba: por tanto es más suave y su textura es más tierna y jugosa.
Por otro lado el langostino, tiene un sabor más intenso y su carne es algo más dura.

¿Qué es más sabroso: el gambón o el langostino?
Una de las principales diferencias entre el gambón y el langostino se encuentra en su sabor y textura. Aunque ambos son mariscos de gran calidad, sus características gastronómicas hacen que cada uno sea más adecuado para determinados platos.
Sabor y textura del gambón
El gambón destaca por tener un sabor más intenso y una carne más jugosa. Su mayor tamaño y la presencia de una cabeza más desarrollada hacen que concentre una mayor cantidad de jugos y sabores marinos.
Su textura es firme, pero al mismo tiempo tierna, especialmente cuando se cocina correctamente. Por este motivo, es uno de los mariscos más valorados para preparaciones sencillas donde el producto sea el protagonista, como gambones a la plancha, al horno o a la brasa.
Sabor y textura del langostino
El langostino tiene un sabor más suave y delicado, con una carne ligeramente más firme. Es un producto muy versátil que funciona especialmente bien en recetas donde se combina con otros ingredientes.
Por ello, suele utilizarse en platos como arroces, ensaladas, cócteles de marisco, pasta o salteados.
En definitiva, no existe una opción mejor que otra, sino que la elección dependerá del tipo de receta y del resultado que se quiera conseguir. Si buscas un marisco con más presencia y sabor intenso, el gambón puede ser la mejor elección. Si prefieres un producto más versátil y suave, el langostino es una excelente alternativa.
Forma de cocinarlos
Ambas variedades pueden cocinarse a la plancha, o al horno. Muchas personas se decantan por esta última opción, dado que es una forma más rápida, sencilla, que evita olores y humos, sin perder nada de sabor.
Si lo que buscamos es cocinarlos a la plancha, quizá los gambones serán la opción ideal precisamente por tener la piel más fina como decíamos anteriormente.
¿Cuál elegir según la receta?
Aunque tanto el gambón como el langostino pueden utilizarse en multitud de preparaciones, cada uno destaca especialmente en determinados platos.
El gambón suele ser una elección ideal cuando se busca que el marisco tenga protagonismo. Su tamaño, su carne jugosa y su sabor intenso hacen que sea perfecto para cocinarlo a la plancha, al horno o a la parrilla. En estas preparaciones sencillas se aprovechan mejor sus cualidades, ya que no necesita demasiados ingredientes para conseguir un resultado excelente.
Por otro lado, el langostino es una opción muy práctica para recetas donde se combina con otros alimentos. Su sabor más suave y su textura firme funcionan muy bien en arroces, fideuás, pastas, ensaladas o salteados.
Algunas recomendaciones:
Para preparar a la plancha: el gambón suele ser la mejor opción por su tamaño y sabor más intenso.
Para arroces y fideuás: ambos funcionan muy bien, aunque el langostino suele utilizarse con frecuencia por su equilibrio entre sabor y precio.
Para celebraciones y ocasiones especiales: el gambón suele destacar más por su presencia visual y su tamaño.
Para recetas del día a día: el langostino ofrece mucha versatilidad y permite preparar numerosos platos.
Precio
El precio es otro factor que diferencia ambos productos. Por su parte, las gambas y los gambones suelen resultar algo más caras que los langostinos.
Ahora que ya hemos detallado todas las diferencias, sólo queda decantarnos por uno u otro. Lo que sí está claro es que ambos son deliciosos y ofrecen multitud de opciones para consumirlos solos o incluirlos en nuestras recetas.
¿Cómo saber si un gambón o langostino es de calidad?
A la hora de comprar gambones o langostinos, es importante fijarse en algunos detalles que indican la calidad del producto.
En el caso del marisco fresco, el aspecto exterior es una de las primeras señales. El caparazón debe presentar un aspecto brillante, sin manchas extrañas y con una apariencia limpia. Además, debe tener un olor agradable, similar al del mar, nunca un olor fuerte o desagradable.
También es importante comprobar que la carne sea firme y que la cabeza esté bien adherida al cuerpo, ya que esto indica un buen estado de conservación.
En productos congelados, es recomendable elegir siempre proveedores especializados que garanticen una correcta cadena de frío. Un buen producto ultracongelado permite conservar prácticamente intactas sus propiedades, sabor y textura hasta el momento de su preparación.
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Preguntas frecuentes sobre gambón y langostino
¿Qué diferencia hay entre un gambón y un langostino?
La principal diferencia está en el tamaño, el sabor y la textura. El gambón suele ser más grande, con una carne más jugosa y un sabor más intenso, mientras que el langostino tiene un tamaño más moderado y un sabor más suave.
¿Qué es más caro, el gambón o el langostino?
Generalmente el gambón suele tener un precio superior debido a su mayor tamaño y características gastronómicas. Sin embargo, el precio puede variar según la especie, el origen, el calibre y la disponibilidad del producto.
¿Qué tiene más sabor, el gambón o el langostino?
El gambón suele tener un sabor más intenso y marcado, mientras que el langostino presenta un sabor más delicado. La elección dependerá de las preferencias personales y del tipo de receta.
¿Qué es mejor para hacer a la plancha, gambón o langostino?
Aunque ambos pueden cocinarse a la plancha, el gambón suele ser una de las opciones más recomendadas porque su tamaño y jugosidad permiten conseguir un resultado más sabroso.
¿Se pueden congelar gambones y langostinos?
Sí, tanto los gambones como los langostinos pueden congelarse correctamente. Lo importante es mantener una buena cadena de frío y realizar una descongelación adecuada para conservar su textura y sabor.